El vuelo de la Macroglossum stellatarum

 

He salido al jardín con la cámara para hacer una fotografía de un frutal en flor que ya empieza a perder sus pétalos rosados y me he encontrado una mariposa muy curiosa libando el néctar de sus flores: su vuelo recuerda el de un colibrí.

Su nombre científico es Macroglossum stellatarum. Coloquialmente se la conoce con el nombre de esfinge colibrí. Pertenece a la familia de los esfíngidos, del orden de los lepidópteros.

Los lepidópteros, que incluyen las mariposas, pueden presentar tres tipos de vuelo: planeado (con las alas quietas y extendidas), batido (con las alas moviéndose a baja frecuencia, por debajo de los 20 HZ), y vibrado (con movimiento rápido de las alas por encima de los 20 HZ).

“HZ” es el símbolo del Hertz, la unidad de medida de la frecuencia y equivale a decir: un suceso por segundo.

La Macroglossum tiene un vuelo exclusivamente vibrado, que es poco frecuente entre los lepidópteros. Bate las alas más de 20 veces por segundo y esto le permite acelerar y maniobrar con facilidad y le confiere una ventaja porque puede quedarse inmóvil en el aire y libar las flores con su larga espiritrompa, sin necesidad de posarse encima.

Mientras observaba el ejemplar que he sorprendido, he intentado hacer alguna fotografía, aunque resulta complicado debido a su rapidísimo vuelo. Después de sobrevolar las flores del frutal se ha dirigido hacia un macizo de Dimorphotheca que está empezando a florecer. Lo he atrapado justo cuando hacía el cambio: haced clic sobre la imagen y observad su silueta en la esquina derecha superior:

He disparado muchas veces la cámara mientras la mariposa libaba las flores de Dimorphotheca desde el aire, suspendida sobre ellas. He seleccionado tres fotografías:

Mueve tan rápido las alas que es difícil tomar buenas imágenes.

Un rato después he estado leyendo sobre esta curiosa mariposa que vuela como un diminuto colibrí y he contrastado la información de estos dos libros:

 

También he hecho fotos de las imágenes de Macroglossum que aparecen en ambos libros. Os ayudarán a identificarla si alguna vez veis una.

 

Guia de mariposas. Grijalbo Pág. 91
Història Natural del Païssos Catalans. Artròpodes II. Pág. 404

Desayuno de domingo

 

Tres días después de afirmar que no tenía intención de cambiar las manzanas para que quien quisiera fruta se animara a picotear la pera, he vencido mis reticencias a renovar las golosinas del jardín.

Tengo motivos más que suficientes para haber cambiado de opinión:

  • Ya he pillado a un simpático herrerillo en plena acción y queda documentado a través de las fotografías que por lo menos una de las especies que visita el jardín, come pera:
  • También he podido observar a un carbonero común picoteando la pera, aunque no he podido hacer ninguna fotografía.
  • Llevo días sin ver a las hembras de las dos especies de currucas y el macho de la cabecinegra aparece ocasionalmente. A mí lo que más me gusta es disfrutar de ver el rincón de los comederos, lleno de pájaros.
  • Si comparo el precio de ambas frutas, me compensa seguir colgando manzanas, dado que además parece que los pájaros las prefieren a las peras.

Aprovecho que es domingo y me dispongo a preparar un desayuno digno de este día de la semana. Ayer compré fresas. Pienso que una fresa tal vez sea una golosina extra interesante… Sin embargo, necesitaré un soporte especial para poder ensartarla y que la pueda colgar sin peligro de que se caiga, porque tiene poca consistencia. Tengo una idea y acabo montando el taladro y sacando algunas herramientas para preparar el desayuno.

He aquí el resultado:


El soporte para la fresa ha quedado estupendo (falta saber si funcionará como creo que lo hará). La mitad de un fruto de jacarandá me ha servido para hacer una especie de platito individual. He puesto también una pieza de madera debajo, a juego con la fresa, para sujetar bien el alambre donde la he ensartado.

Cuando acabo de escribir estas líneas ya ha empezado el festín en el jardín, pero la fresa aún no la he colgado. Quiero esperar el momento en que pueda acechar un rato con la cámara en mano…

Por si alguien se pregunta qué ha pasado con las peras …

Por si alguien se pregunta qué ha pasado con las peras, hago a continuación un breve resumen:

  • Compré tres peras el sábado 11 con la intención de saber si las currucas y otras especies que visitan el jardín se sienten atraídas por ellas.
  • Una pera, se la comió una amiga el jueves 16.
  • Otra pera sigue madurando, aunque parezca mentira.
  • La tercera pera la corté por la mitad el día 20, hace tres días. La mitad inferior lleva colgada desde entonces en el jardín. La superior pasó a formar parte de los ingredientes de la ensalada, ese mismo día.

  • No he visto a ningún pájaro acercarse a la pera hasta hoy. Sin embargo, esta mañana una inspección visual a distancia me ha hecho pensar que alguien la había probado.
  • Una inspección posterior, de proximidad, me ha confirmado que probablemente algún pájaro le ha hincado el pico. La siguiente fotografía constituye una prueba documental:

  • Minutos después he sorprendido a un herrerillo común picoteando la pera. No me ha dado tiempo de hacerle ninguna fotografía.

¡Bravo herrerillo! En casa tenemos la impresión de que esta especie es la más curiosa y osada de las que visitan el jardín. Es siempre la primera que se acerca y se atreve a probar, cualquier novedad que se les ofrezca.

¿Quién será el próximo?

Un último punto a añadir al resumen anterior:

  • Las manzanas que ahora tengo colgadas en el jardín están ya en la piel. De momento, no tengo intención de renovarlas. Si a alguien le apetece picotear fruta tendrá que animarse a probar la pera…